sábado, 8 de noviembre de 2014

El esqueleto

Como ya nos explicó el esqueleto Manolo; en nuestro cuerpo tenemos más de 200 huesos, unos más largos y otros más cortos. Los huesos están dentro de nuestro cuerpo en todas sus partes. Juntos forman el esqueleto y gracias a él, nos mantenemos de pie, bailamos, jugamos, corremos gracias a los huesos que sostienen nuestro cuerpo.
Los doctores y las doctoras pueden ver los huesos de nuestro esqueleto con una máquina que se llama rayos x y hacen radiografías como estas, o como las que nos trajo y nos enseño Helena.

Después de ver estas radiografías, quisimos hacer la radiografía de nuestra mano.
Nos fijamos en esta radiografía real para hacer la nuestra.
Así nos quedaron.
 

 
 
Con el esqueleto que Elsa nos ha traído, podemos ver cómo es nuestro cuerpo por dentro y cómo son los órganos del interior de nuestro cuerpo que no podemos ver a simple vista. Algunos huesos como las costillas protegen otros órganos del cuerpo muy importantes, como el corazón y los pulmones.
Si nos estiramos podemos notar las costillas, también podemos notar algunos otros huesos, como el de la rodilla o la frente. Tócate y verás.

 
Podemos doblar las piernas, los brazos y los dedos porque los huesos se unen unos con otros por la articulaciones.
Helena nos trae a clase el esqueleto que ha hecho junto a su familia y se nos ocurre que nosotros también podemos intentar hacer un esqueleto con plastilina.
¡A ver si nos sale!
 
 
 
 
 
 
  
 Los huesos del esqueleto pueden ser grandes o pequeños, largos o cortos, pero todos son blancos y muy duros. 
Aprendemos que cada hueso tiene un nombre y aprendemos el nombre de alguno.
Al aprender el nombre de los huesos, vimos por casualidad esta imagen y qué bien, porque nos surgió una pregunta muy interesante: ¿los perros u otros animales también tienen huesos y esqueleto? 
Las primeras respuestas eran que no, pero tras varias preguntas y suposiciones dijeron que si. 
Y efectivamente, observamos muchas imágenes sobre los huesos y el esqueleto de otros animales, como el perro, el elefante (que tenía unos huesos enormes), la jirafa, el cocodrilo...Hasta que nos surgió otra pregunta; y los peces, ¿tienen huesos? Vamos a buscarlo, ¿cómo lo podemos averiguar? vamos a buscarlo en la pizarra digital, en internet. Pues allá vamos, nos aparece imágenes de espinas, esas las conocemos de cuando vemos a papá o a mamá limpiando el pescado. Pues esas espinas son el esqueleto de los peces. 
Al día siguiente llevamos una espina de pescado a clase para ver y tocar el esqueleto de un pez.
 
 
 
Después nos surgió otra duda; y las moscas que son tan pequeñitas, ¿tienen huesos?  Vamos a volver a investigar, buscamos en internet y observamos en varias fotografías que las moscas, las abejas, las hormigas y demás insectos no tienen esqueleto interno, pero si externo, que les protege y soporta su cuerpo.

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